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Osteoporosis; Qué Es, Causas Y Prevención

Osteoporosis; qué es, causas y prevención

OSTEOPOROSIS. DISMINUCIÓN DE LA MASA ÓSEA

Los huesos están sometidos a lo largo de la vida, a una renovación constante, se van destruyendo y renovando las células que lo componen. Este fenómeno se denomina remodelación ósea. Es un proceso dinámico y estable hasta la aparición de uno o varios factores que determinan que predomine el fenómeno de destrucción sobre el de renovación. Y cuando esto ocurre, se destruye más hueso del que se forma, llega un momento en el que los huesos se vuelven frágiles y se incrementa el riesgo de fractura.

La osteoporosis es una alteración del metabolismo óseo, silente, que puede pasar desapercibida hasta que se produce una fractura. Las fracturas más frecuentes osteoporóticas, son la de muñeca, fractura de Colles, los aplastamientos vertebrales y la de cadera en edades avanzadas.

“Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años, sufrirán al menos una fractura osteoporótica en su vida restante”

(Datos publicados por la SER)

Causas

La osteoporosis se debe a varios factores que actúan sobre el mantenimiento y la calidad del hueso. El riesgo de padecerla dependerá del nivel máximo de masa ósea que hayamos obtenido; es lo que llamamos el pico de masa ósea y habitualmente concluye a los 30 años. Además depende del mantenimiento de  nuestro capital óseo que se puede ver influenciado indudablemente por el envejecimiento tanto en hombres como en mujeres y la predisposición genética.

Otros factores que intervienen son el sedentarismo, dieta incorrecta, la toma de fármacos como corticoides e indudablemente en las mujeres la falta de producción estrogénica en los ovarios cuando se produce la menopausia. Es por ello que los ginecólogos nos encargamos de la salud ósea de las mujeres; porque una vez producido el fallo ovárico, las mujeres vivimos en situación de desprotección.

Clasificación de la osteoporosis

Se dividen en estos dos grupos:

  • primarias o idiopáticas: postmenopáusica, senil, juvenil y del adulto joven
  • secundarias: endocrinas, metabólicas, nefropatias crónicas, neoplásicas genéticas, hematológicas, reumatológicas 
    • digestivas: gastrointestinales, hepatopatías crónicas
    • yatrógenas: corticoides, heparina, antimetabolitos y anticonvulsivantes
    • otras: inmovilización

Prevención de la osteoporosis

A nivel general, las recomendaciones básicas son la dieta mediterránea, con ingesta adecuada de productos lácteos, el ejercicio habitual para mantener la masa muscular, e impedir que salga el calcio de los huesos,  la supresión del hábito tabáquico y la disminución de la ingesta de cafeína.

Es recomendable la exposición solar con protección y mejor en movimiento para facilitar la transformación de los precursores de vitamina D (factor que interviene también en el metabolismo óseo), en la piel, en vitamina D. Sabemos que solo el 10% de los niveles en sangre de vitamina D lo obtenemos de la dieta (pescados azules, yema de hevos, setas..) y el 90%, de la exposición al sol.

Identificamos a mujeres con riesgo de osteoporosis mediante la realización de una historia clínica exhaustiva confirmando o descartando factores de riesgo de que se produzca y realizamos el diagnóstico con la realización de una densitometría. Habitualmente la densitometría comenzamos a realizarla en el momento en el que se produce la menopausia. Si la mujer no presenta factores de riesgo, ni existen variaciones en sus  hábitos, lo más importante es realizar control en los dos primeros años sin estrógenos, es decir los dos primeros años tras la fecha de última regla. El control posterior estará  a criterio del ginecólogo que valorará la conveniencia o no de la repetición de la prueba.

Existen múltiples tratamientos para la osteoporosis. Pero es fundamental la prevención para no llegar a esa situación. Los tratamientos suelen ser a medio largo plazo y las mujeres difícilmente se adhieren a un tratamiento de una enfermedad que no se ve ni se siente y solo se manifiesta cuando los huesos se fracturan deteriorando de forma brusca la calidad de vida.

Dra. Dolores Ojeda

Ginecóloga, especialista en patología mamaria y menopausia

Nº colegiada: 26088

Women’s Carmona DexeusBarcelona

En el hueso diferenciamos: hueso cortical o compacto y hueso trabecular o esponjoso. La pérdida ósea en mujeres postmenopausicas afecta al hueso esponjoso que representa el 20% de la masa ósea. Es debida a un desequilibrio entre la resorción (destrucción) ósea que esta aumentada y la formación que esta disminuida. Sin embargo, la osteoporosis postmenopáusica, no es una enfermedad uniforme y su distribución en la población es diferente y varía según los distintos factores que en ella intervienen.

En términos generales podemos afirmar que la osteoporosis postmenopausica incidirá más en unos grupos que a otros dependiendo de los llamados “factores de riesgo y/o factores predisponentes”: Sexo femenino, raza blanca, antecedentes familiares de osteoporosis, piel clara, armazón óseo pequeño, ingesta de calcio disminuida, déficit de vitamina D, menopausia precoz, menarquía tardía, amenorreas prolongadas por motivos hormonales (sobre todo durante el crecimiento), sedentarismo, nuliparidad, ingesta de sodio, cafeína y alcohol aumentada, tabaco y fármacos

De todos los factores de riesgo el más importante y decisivo en la patogenia de la osteoporosis postmenopausica, corresponde a los estrógenos aunque relacionado, en mayor o menor grado, con los demás. Por este motivo, aunque durante el climaterio casi todas las mujeres presentan una mayor pérdida de masa ósea, esta comprobado que no todas desarrollaran una OSTEOPOROSIS.

La masa ósea, podemos valorarla por medio de la densitometria. Según los resultados de la Densitometría (DOC) la OMS define como: Osteopenia a aquella pérdida en que la densidad mineral ósea (DMO) se sitúa entre –1 y –2.5 DE del T-score y Osteoporosis: Cuando la DMO es inferior a –2.5 DE.

El que sea un trastorno relacionado con la edad y debido al envejecimiento progresivo de la población, le da importancia creciente, pues puede llegar a afectar al 50% de las mujeres postmenopausicas. La consecuencia principal de este proceso son las fracturas, siendo las más típicas de este proceso: las vertebrales ( 20% de mujeres a los 70 años), las proximales de fémur (16% mujeres a los 70 años), las del tercio distal del radio, costillas, húmero y pelvis.

Estas fracturas comportan: una elevada mortalidad inmediata, causada generalmente por complicaciones, tales como la embolia pulmonar y la neumonía; secuelas de invalidez y morbilidad crónica en las fracturas proximales de fémur ( 16% mujeres a los 75 años) y vertebrales ( 20% mujeres a los 70 años) con repercusión en la calidad de vida.

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