Si tienes endometriosis y notas que tu digestión ha cambiado —más hinchazón, gases, dolor abdominal o alteraciones en el ritmo intestinal— es algo más habitual de lo que crees. Muchas mujeres con endometriosis sufren molestias digestivas que a veces se confunden con otras afecciones, como el colon irritable.
En este artículo quiero explicarte por qué ocurre esto, qué señales conviene observar y qué opciones existen para aliviar estos síntomas y mejorar tu calidad de vida.
¿Puede la endometriosis afectar al intestino?
La respuesta es sí. Aunque solemos asociar la endometriosis principalmente al útero y a los ovarios, en algunos casos el tejido endometrial puede crecer en el intestino, el colon o el recto, lo que se conoce como endometriosis intestinal.
Qué es la endometriosis intestinal y cómo se produce
Este tipo de endometriosis se da cuando el tejido endometrial se adhiere a alguna parte del aparato digestivo. Cuando esto ocurre, es frecuente que aparezcan síntomas que se confunden fácilmente con otros trastornos, como el síndrome del intestino irritable (SII).
Diferencias entre endometriosis profunda y afectación digestiva
Es importante distinguir entre los síntomas digestivos asociados a la endometriosis y la afectación digestiva en sí. Muchas mujeres con endometriosis experimentan molestias como hinchazón abdominal, gases, digestiones pesadas y estreñimiento o diarrea. Estos síntomas suelen deberse a la inflamación pélvica crónica, la proximidad de las lesiones endometriósicas a los órganos digestivos o a una disbiosis intestinal, sin que exista una invasión directa del intestino.
En cambio, hablamos de afectación digestiva cuando el tejido endometrial infiltra la pared del intestino, especialmente en el recto o el colon sigmoide. En estos casos, los síntomas suelen ser más específicos y severos: dolor al defecar, sensación de obstrucción, cambios persistentes en el ritmo intestinal e incluso sangrado rectal cíclico.
Por consiguiente, la afectación digestiva es una manifestación concreta de la endometriosis profunda, cuando las lesiones penetran en el tejido intestinal.
No toda endometriosis profunda afecta el intestino. Pero toda afectación intestinal sí es endometriosis profunda.
Signos digestivos frecuentes en mujeres con endometriosis
Los síntomas digestivos que provoca la endometriosis pueden manifestarse de formas muy distintas, lo que complica mucho el diagnóstico. Aun así, los más comunes son:
Dolor abdominal, gases y distensión
Muchas pacientes describen un dolor pélvico que se irradia hacia el recto o la espalda, acompañado de hinchazón y gases persistentes.
Alteraciones del tránsito intestinal: diarrea y estreñimiento
El tejido endometrial puede alterar el funcionamiento normal del intestino, provocando diarrea, estreñimiento o una alternancia de ambos. Además, normalmente la digestión se vuelve más pesada o irregular en ciertos momentos del ciclo menstrual.
Disquecia y rectorragia
La dificultad o dolor al defecar (disquecia), así como la presencia de sangre en las heces (rectorragia), son síntomas digestivos muy relevantes. Cuando se presentan coincidiendo con la menstruación (es decir, de forma catamenial), suelen ser un signo de endometriosis intestinal profunda o severa, y es fundamental valorarlos adecuadamente.
Síntomas que empeoran durante la menstruación
Uno de los signos más característicos es que estas molestias digestivas se intensifiquen en los días previos o durante la regla, ya que el tejido endometrial responde a las hormonas igual que el revestimiento del útero: se inflama y sangra.
Si notas que estos síntomas empeoran en los días previos o durante la menstruación, es importante que nos lo comentes en consulta, ya que es un dato importante para orientar el diagnóstico.
Diagnóstico de endometriosis con síntomas intestinales
Para confirmar si tus síntomas están relacionados con la endometriosis, es necesario llevar a cabo una evaluación adecuada y muy personalizada con pruebas específicas.
Pruebas de imagen: ecografía, resonancia y colonoscopia
El diagnóstico comienza con un estudio de tu historia clínica y un examen físico. El primer paso, y la mejor herramienta inicial, suele ser una ecografía transvaginal, ya que permite detectar signos de endometriosis profunda con una alta precisión. En algunos casos se solicita una resonancia magnética (RM) de pelvis con protocolo específico para endometriosis.
Además, si sospechamos que el revestimiento interno del colon podría estar afectado, también realizamos una colonoscopia para observar la zona de forma directa.
Importancia del diagnóstico diferencial con otras patologías digestivas
Debido a la similitud de los síntomas, cabe diferenciar la afectación digestiva por endometriosis de otros trastornos como SIBO, síndrome del intestino irritable, una colitis ulcerosa o intolerancias alimentarias.
No es raro que algunas pacientes lleguen con un diagnóstico previo de colon irritable, cuando en realidad el origen de las molestias es ginecológico o viceversa.
Tratamientos disponibles para la endometriosis intestinal
Una vez confirmado el diagnóstico de endometriosis intestinal, existen diferentes opciones de tratamiento, que pueden ser médicas o quirúrgicas, según la gravedad de los síntomas y la extensión de la enfermedad.
Opciones médicas para aliviar los síntomas digestivos
El tratamiento siempre debe adaptarse a cada caso. Entre las opciones médicas, los tratamientos hormonales ayudan a frenar la actividad de las lesiones y aliviar los síntomas digestivos.
Según la situación, se pueden prescribir analgésicos, hormonoterapia (anticonceptivos orales, progestágenos o antagonistas de la GnRH) para reducir la actividad del tejido endometrial, y fármacos específicos para tratar los síntomas digestivos, como antiespasmódicos, laxantes o antidiarreicos.
Tratamiento quirúrgico en casos severos
La cirugía suele considerarse solo en situaciones concretas: cuando el dolor es muy intenso y no responde al tratamiento médico, si las lesiones afectan severamente el funcionamiento del intestino o si existe un deseo de embarazo y la endometriosis lo está dificultando.
No es una decisión que deba tomarse a la ligera. Siempre se valora contigo, de forma individualizada y con toda la información necesaria para que puedas decidir con tranquilidad.
Cómo mejorar la calidad de vida con endometriosis digestiva
Convivir con endometriosis intestinal no siempre es fácil, pero existen estrategias que pueden ayudarte a sentirte mejor en tu día a día.
Recomendaciones dietéticas y cambios en la alimentación
Lo que comes puede ayudarte —y mucho— a sentirte mejor. Muchas mujeres notan una gran diferencia cuando siguen una dieta antiinflamatoria: verduras de hoja verde, grasas saludables… en vez de ultraprocesados y menos azúcares. Reducir el gluten también ayuda.
Eso sí, no hay una fórmula mágica que sirva para todas. Cada cuerpo responde de manera distinta. Por eso, lo mejor es que te pongas en manos de una nutricionista especializada en endometriosis, que te ayude a encontrar el tipo de alimentación que mejor te sienta.
Apoyo psicológico y seguimiento multidisciplinar
Diariamente, atiendo a mujeres que sufren las consecuencias de la endometriosis intestinal. Muchas veces todo esto se vive en silencio y supone un gran desgaste emocional. Por eso, cuidar tu bienestar mental es tan importante como tratar los síntomas físicos. El apoyo psicológico puede ayudarte a sobrellevar la ansiedad, el estrés y el cansancio que conlleva convivir con el dolor crónico.
Además, contar con un equipo que conozca bien la enfermedad y te acompañe de forma integral —con ginecólogos, gastroenterólogos, nutricionistas y fisioterapeutas especializados— puede ayudarte muchísimo en tu día a día.
En WOMEN’S te acompañamos en este proceso. Si te reconoces en estos síntomas, no dudes en contactarnos. Juntos encontraremos la mejor manera de ayudarte.