¿Qué edad es normal para la menopausia?

La menopausia es una experiencia diferente para cada mujer. Por término medio, llega a los 50 años (+/-2) y no todas las mujeres desarrollan los mismos síntomas. Algunas mujeres pueden no tener molestias significativas, mientras que otras experimentan síntomas más o menos intensos que afectan su bienestar y su calidad de vida, además de suponer riesgos para la salud ósea y cardiovascular.

Los sofocos, la sequedad vaginal, los cambios en el patrón de sueño y los cambios de humor, entre otros, pueden ser síntomas que, con mayor o menor intensidad, se manifiesten antes y durante la menopausia.

Sin embargo, durante esta etapa tan importante y prolongada también puedes disfrutar de una vida saludable y activa. Para ello, es fundamental que sepas cómo cuidarte y que lleves un estilo de vida que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y otras prácticas de autocuidado

Además, también resulta esencial que acudas al ginecólogo con regularidad. En Women’s realizaremos las pruebas y exploraciones oportunas y te aconsejaremos sobre cómo prevenir, evitar o aliviar los síntomas. Con la orientación adecuada y los cuidados oportunos, durante la menopausia también puedes llevar una vida plena, satisfactoria y de calidad.

¿Qué es la menopausia?

La menopausia es un proceso natural, una etapa fisiológica en la vida de una mujer. Ocurre cuando los ovarios dejan de liberar óvulos. Como resultado, disminuye la producción de hormonas y finaliza de manera permanente  la menstruación.

Concretamente, hablamos de menopausia cuando desde la última regla han transcurrido 12 meses consecutivos sin que haya habido ningún sangrado menstrual. 

Durante la perimenopausia, la disminución de la producción de hormonas sexuales por parte de los ovarios provoca una serie de cambios en el cuerpo. Las mujeres nacen con una cantidad finita de óvulos. Con la edad, esta reserva de óvulos se reduce gradualmente y, cuando alcanza un nivel crítico, los ovarios disminuyen la producción de hormonas sexuales como el estrógeno y la progesterona.

El estrógeno es la hormona sexual que desempeña un papel clave en la regulación del ciclo menstrual, el mantenimiento de la salud ósea, la lubricación vaginal y muchos otros aspectos.

La disminución de la producción de progesterona afecta la regularidad de los ciclos menstruales y, en algunos casos, contribuye a aumentar el sangrado uterino.

Además de los cambios en estrógeno y progesterona, otras hormonas también pueden verse afectadas durante esta etapa. Por ejemplo, la testosterona (una hormona sexual presente en mujeres en menor cantidad que en los hombres) puede disminuir y tener efectos sobre el deseo sexual y la masa muscular.

¿Qué es un test de menopausia?

Un test de menopausia es una prueba que se utiliza para determinar si una mujer está en la etapa de la menopausia. El objetivo principal de estas pruebas es evaluar los niveles de ciertas hormonas en el cuerpo. 

En particular, los niveles de hormonas sexuales como el estradiol, hormona femenina por excelencia y que en la menopausia disminuye, y los niveles de la hormona estimulante de los folículos ováricos (FSH), que en la menopausia encontraremos más elevada.  

El diagnóstico de la menopausia es retrospectivo, después de un año de ausencia de menstruación, y en general no se precisan análisis. Estos están indicados en caso de menopausia precoz (antes de los 40 años) o temprana (entre los 40-45 años) y, en ocasiones, en mujeres que no tienen útero.

Si estás experimentando síntomas que podrían estar relacionados con la menopausia o tienes preocupaciones sobre tu salud hormonal, es importante que pidas cita y hables con tu ginecólogo. Llevaremos a cabo una evaluación adecuada y podremos determinar si se necesitan pruebas adicionales.

¿Cómo puedo saber si estoy en la etapa de la menopausia?

El principal síntoma que indica que una mujer está entrando en menopausia son los cambios en su ciclo menstrual. Por lo general, la menstruación no desaparece de repente. Antes, durante la perimenopausia, suelen producirse periodos irregulares, ausencia de menstruación durante uno o varios meses, cambios en la duración y la frecuencia del periodo o una disminución de la cantidad de flujo menstrual.

Además, muchas mujeres experimentan síntomas asociados con la menopausia como sofocos, sudores nocturnos, cambios en el patrón de sueño, sequedad vaginal o cambios en el estado de ánimo. 

Si presentas uno o varios de estos síntomas y estás entre los 45 y los 55 años, es probable que estés en una de estas etapas, la perimenopausia o la menopausia. Si no estás en este rango de edad, pero tienes cambios menstruales o alguno de los síntomas que habitualmente se asocian con la menopausia, pide cita con el ginecólogo. 

Realizaremos una evaluación completa, incluyendo pruebas de sangre para medir los niveles de hormonas, como el estrógeno y la hormona estimulante de la tiroides (TSH), para confirmar o descartar la menopausia y las enfermedades que pueden causar síntomas similares. 

¿Empieza la menopausia a la misma edad para todas las mujeres?

La menopausia no comienza a la misma edad para todas las mujeres.  Generalmente, ocurre en algún momento entre los 45 y 55 años, pero algunas mujeres la pueden experimentar antes.  

Diversos factores, como la genética, la salud en general, el estilo de vida y la salud reproductiva influyen en la edad en la que una mujer entra en la menopausia.

Si la madre o la abuela de una mujer tuvo más joven la menopausia, es más probable que ella también la experimente antes. Además de la genética, factores ambientales como la exposición al tabaco o el consumo excesivo de alcohol pueden influir en la edad de la menopausia. 

Algunas enfermedades y condiciones médicas, como la insuficiencia ovárica prematura, pueden causar el agotamiento temprano de los óvulos y llevar a la menopausia antes de los 40 años. En este caso,  se trata de una enfermedad que hay que diagnosticar y tratar. 

¿Qué duele en la premenopausia? Síntomas habituales de la menopausia

Los síntomas habituales de la menopausia aparecen de manera escalonada a corto, medio y largo plazo. 

Algunos de los síntomas más comunes de la perimenopausia incluyen:

  • Cambios en el ciclo menstrual

Durante la perimenopausia, una etapa que puede comenzar varios años antes de la menopausia, es frecuente experimentar cambios en la regularidad y la duración de los ciclos menstruales. Esto puede incluir ciclos más cortos o más largos, sangrado irregular y, en algunos casos, sangrado abundante.

  • Sofocos 

Los sofocos son oleadas repentinas de calor intenso, sobre todo en cara, cuello y escote, que afectan en diferentes grados de intensidad a un elevado número de mujeres.  Pueden tener mayor o menor frecuencia, durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos y provocar paralelamente palpitaciones y sensación de debilidad. Suelen desaparecer al cabo de 3 a 5 años, pero también hay mujeres que los sufren durante muchos más años. 

  • Sudores nocturnos

Los sudores nocturnos son episodios de sudoración excesiva que pueden interrumpir el sueño y resultar muy molestos.

  • Aumento de peso

Durante la perimenopausia y la menopausia, es posible experimentar un aumento de peso, en parte debido a cambios hormonales y a cambios en la distribución de grasa en el cuerpo.

  • Cansancio y dificultades para dormir bien

Los cambios hormonales pueden afectar el patrón de sueño y provocar  dificultades para conciliar el sueño o provocar insomnio. La fatiga o el agotamiento pueden ser sensaciones frecuentes, debido tanto a los cambios hormonales como a los trastornos del sueño.

En la menopausia, junto con los síntomas comentados y la falta de regla, los síntomas más comunes son:

  • Sequedad vaginal

A medio plazo, entre los 3 y los 5 años siguientes a la ausencia de la regla durante un año seguido, la disminución de los niveles de estrógeno puede causar sequedad vaginal, picor, escozor y dolor o molestias durante las relaciones sexuales. 

  • Molestias urinarias e incontinencia

Puede aumentar el riesgo de molestias urinarias, infecciones recurrentes (muchas veces sin un germen causante) e incontinencia.

  • Cambios en la piel y el cabello

La piel puede perder elasticidad y volverse más seca, y el cabello puede volverse más delgado y frágil.

  • Cambios en el estado de ánimo

Algunas mujeres pueden experimentar cambios en el estado de ánimo, como irritabilidad, ansiedad o depresión.

  • Problemas de memoria y concentración

Algunas mujeres pueden notar dificultades en la memoria y la concentración, a menudo descritas como “niebla mental”.

  • Fragilidad ósea

A largo plazo, la disminución de los niveles de estrógeno durante la menopausia puede aumentar el riesgo de osteoporosis y fracturas óseas. La osteoporosis es una enfermedad  que se caracteriza por una disminución de la densidad y la calidad del hueso. Las fracturas más comunes asociadas con esta enfermedad afectan la cadera, la columna vertebral y la muñeca.

  • Enfermedad cardiovascular

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad en la mujer postmenopáusica en los países industrializados. Durante la menopausia, los niveles de hormonas sexuales como el estrógeno disminuyen significativamente. El estrógeno ayuda a mantener los vasos sanguíneos flexibles y a controlar el colesterol en sangre, y tiene efectos protectores en el sistema cardiovascular. La enfermedad cardiovascular y la osteoporosis son los síntomas más graves de la menopausia, pero también son los más tratables con una buena prevención.

¿Qué es la menopausia agresiva?

“Menopausia agresiva» no es un término médico ni una categoría clínica reconocida. Algunas mujeres pueden experimentar síntomas de la menopausia más pronunciados, frecuentes, duraderos o molestos, pero esta intensidad de los síntomas no se define como «agresiva». 

Se estima que aproximadamente 3 de cada 4 mujeres experimentan síntomas relacionados con la menopausia, y que alrededor de 1 de cada 4 sufren síntomas intensos que pueden afectar significativamente su calidad de vida.

Algunas mujeres pueden necesitar tratamientos médicos o terapia de reemplazo hormonal para aliviar los síntomas más intensos, mientras que otras pueden gestionarlos de manera efectiva siguiendo una dieta equilibrada y nutritiva, evitando el consumo de alcohol y tabaco, y practicando ejercicio periódico y técnicas de manejo del estrés.

Es importante que si estás experimentando síntomas intensos durante la premenopausia o la menopausia, pidas cita con el ginecólogo. Evaluaremos tu situación y valoraremos las opciones terapéuticas con las que podríamos eliminar o aliviar tus síntomas. 

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